Consejos para mantener la piel saludable durante el invierno

El invierno puede causar estragos debido al aire frío y seco, que pueden provocar picor, enrojecimiento e irritación en la piel. El contraste con el calor de los interiores (casa, oficina, comercios…) puede crear una situación desagradable.

A la sequedad producida por estas circunstancias se suma el problema que supone para la piel las largas duchas de agua caliente que, si bien son muy agradables, lo que hacen es resecar aún más la piel, al eliminar sus aceites naturales. En este artículo veremos algunos consejos para combatir la piel seca en invierno con algunas ideas para favorecer la retención de la hidratación natural de la piel.

Cuidar la piel en invierno

 Cómo mantener la hidratación de la piel en invierno

Hay muchas formas sencillas de combatir la piel seca en invierno y ayudar a mantenerla hidratada y flexible durante toda la temporada, incluidos algunos cambios fáciles en la rutina diaria.

  • Usa un humidificador en interiores: el uso de un humidificador en casa o en la oficina agrega humedad al aire seco del invierno y ayuda  a mantener la piel hidratada
  • Baja el termostato para evitar la sequedad: ajusta el termostato de la calefacción a una temperatura cómoda, pero no muy cálida. Esto tiene muchas ventajas, además de ayudar a mantener la piel saludable .
  • Limita el tiempo de ducha y la temperatura: una ducha breve con agua tibia es mucho más saludable para la piel. Cuando más caliente esté el agua y más dure la duche más se resecará la piel.
  • Usa limpiadores suaves, sin perfume, y con moderación: los perfumes pueden contener ingredientes irritantes. Además, no es necesario abusar del jabón para prevenir problemas de sequedad.
  • Revisa tu rutina de cuidado facial: limita el uso de astringentes y productos con alcohol en invierno. Usa productos humectantes y que ayuden a retener los aceites naturales. No olvides el cuidado de los labios para prevenir que se sequen y agrieten debido al frío y el aire.
  • Hidrata con frecuencia la piel: después del lavado, es importante humectar e hidratar la piel, incluida la de las manos.
  • Usa ropa cómoda y no irritante: muchas telas de clima frío pueden agravar la piel seca en invierno. Por eso debes evitar que la lana y la ropa áspera te toquen directamente la piel. Es mejor que uses ropa fabricada con materiales suaves y transpirables directamente contra la piel.
  • Come y bebe para mantenerte hidratado: beber muchos líquidos, comer fruta y verdura o tomar alimentos o suplementos que contengan ácidos grasos omega-3 u omega-6, como el aceite de pescado y el aceite de linaza, ayuda a mantener a la piel a hidratarse desde el exterior.

Autor: Eva María Rodríguez

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