Seis razones para contratar un entrenador personal
Entrenador personal mira a su clienta

Seis razones para contratar un entrenador personal

Hacer ejercicio está de moda. La gente está cada vez más concienciada de que se tiene que cuidar. Y esta tendencia irá en aumento. Este aumento de la demanda ha hecho que la oferta de centros deportivos y de actividades crezca. Sin embargo, esto no es suficiente para mucha gente.

Es más, mucha gente se animaría a hacer más ejercicio si contara con asesoramiento personal. Pero muchos ven a los entrenadores personales como profesionales enfocados a un tipo de público muy específico, cuando la realidad es bien distinta.

Personas que empiezan, que no ven resultados, que tienen necesidades específicas o que necesitan un extra de motivación son algunos de los perfiles que pueden demandar los servicios de un entrenador personal, entre otros. Vamos a verlo con más detalle.

Razones para tener entrenador personal

El entrenamiento no está dando resultado

Tal vez porque no han seleccionado el tipo de entrenamiento adecuado, tal vez porque no lo estén haciendo bien o tal vez porque su dieta no se ajusta a sus necesidades reales… Un entrenador personal puede ajustar el programa, revisar la dieta y hacer las recomendaciones necesarias para que cualquiera, persiga el objetivo que persiga, pueda mejorar. También puede ayudar a establecer objetivos realistas y adaptados a las necesidades de cada persona.

Quiero empezar pero no sé por dónde

Hay gente que tiene más o menos claro el objetivo que quiere conseguir, pero no sabe por dónde empezar ni cómo planificarse para alcanzarlo. Aquí el entrenador personal tiene mucho que decir, ya que puede establecer un programa y las fases del mismo en caso necesario, así como dar orientaciones sobre nutrición adaptadas a los objetivos.

Te aburres de hacer lo de siempre

Las personas que entrenan para competir en un deporte o que trabajan sobre todo en la sala de musculación, pueden terminar aburriéndose de hacer lo de siempre. Un entrenador personal les puede ofrecer un programa diferente, con nuevos equipos, incluso más creativo, para motivar a esas personas a seguir con sus entrenamientos.

Necesitas motivación

Hay muchas personas que saben que deben hacer ejercicio y/o que quieren ejercitarse. Pero les falta la motivación para mantener su compromiso. Estas personas necesitan que alguien se haga responsable de ellas, que les guíe, que les impulse, que les exija.

En este caso es una buena opción contratar un entrenador personal, pues es la persona idónea para ello porque, además, puede adaptar el entrenamiento a las necesidades de esa persona y crear un plan que le ayude a mantener un alto grado de motivación.

Lesiones o condiciones de salud específicas

Las personas que tienen alguna lesión concreta, que se están recuperando tras hacer rehabilitación o que tienen una condición de salud concreta (temporal o no) pueden beneficiarse de los servicios de un entrenador personal para mejorar su condición y entrenar de manera segura.

Para entrenar para un evento deportivo

En estos casos, el entrenador no solo puede ocuparse de trazar un plan de entrenamiento adaptado al deportista, sino que puede hacer mucho más, como asesorarle nutricionalmente o mantenerle motivado para que saque el máximo partido a su entrenamiento y a sus posibilidades físicas.

Razones para no contratar a un entrenador personal

Igual que hay razones para contratar un entrenador personal, hay personas que también tienen razones para no hacerlo. Normalmente es gente que teme hacerlo a pesar de saber que es lo mejor para ellas. Vamos a ver cuáles son las principales motivos que llevan a esta idea y cómo superar las falsas creencias y creencias limitantes sobre ello.

Precio

El entrenamiento personal puede ser costoso, pero eso depende de muchos factores. De hecho, la oferta es muy amplia. En cualquier caso, es una excelente inversión. Ten en cuenta que no necesitarás a tu entrenador de por vida. Si consigues tus objetivos, ya sea adquirir un buen hábito de ejercicio, una pérdida de peso a largo plazo o prepararte para competir, habrá merecido la pena.

En cualquier caso, tienes opciones para solucionar el problema, como buscar un entrenador de grupos pequeños o compartir gastos con alguien que tenga los mismos objetivos que tú, por ejemplo.

Mala forma física

Eso al entrenador personal le da lo mismo. De hecho, le vas a contratar para superar precisamente eso ¿no? Pues no hay nada que temer. Tu entrenador está ahí para ayudarte a conseguir tus objetivos, no para alabar tu forma física.

Si no puedes realizar los ejercicio, si no tienes suficiente resistencia… no pasa nada. Su misión es ayudarte a mejorar, paso a paso.

Miedo al dolor

Mucha gente tiene miedo al dolor provocado por el ejercicio o incluso a lesionarse si contrata a un entrenador. Pues bien, si el entrenador hace lo que tiene que hacer esto no tiene por qué pasar. Sí que es cierto que comenzar un programa de ejercicios suele dar como resultados unas agujetas, pero eso no es necesariamente malo.

Lo que tendrías que hacer es poner esto en conocimiento del entrenador y escuchar a tu cuerpo. Por otra parte, no olvides hacerte una revisión médica para descartar cualquier problema de salud que pueda desembocar en una lesión.

Y si tienes cualquier molestia díselo al entrenador. Su trabajo no es torturarte ni hacerte sufrir, sino ayudarte a lograr tu objetivo.

Malas experiencias

Muchas personas han tenido malas expereincias con entrenadores personales o conocen a alguien que ha pasado algo similar. Muchos de estos problemas se deben a una mala selección del entrenador. Por eso es importante informarse primero, conocer su formación y experiencia previa y contrastar referencias.

Pero también es importnate ser honesto con uno mismo y analizar qué pasó, si no tuvimos parte de culpa, por ejemplo, diciendo que queríamos más de lo que realmente estábamos dispuestos a hacer o nos las dimos de más fuertes y resistentes de lo que de verdad éramos capaces.

Miedo de que no me guste

Cuando contrata a un entrenados no solo se busca la certificación, la experiencia y la educación de alguien; también estás mirando su personalidad. La mayoría de los entrenadores personales pueden llevarse bien con una amplia gama de personas, pero no todas las personalidades encajan muy bien.

Pero esto no tiene por qué ser un problema si buscas bien y si hablas primero con el entrenador en el que estás interesado. Cuestiones como el género, la personalidad o el estilo de entrenamiento son cuestiones que debes valorar primero, antes de contratar.

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