¿Se puede hacer ciclo indoor en el embarazo?

Hacer ejercicio durante el embarazo es, en principio, muy saludable, tanto para la madre como para el feto. Sin embargo, hacer ejercicio es una expresión muy general que, en el caso del embarazo, necesita ser considerado con cuidado.

Por eso, antes de comenzar a hablar de este tema, es importante señalar que cualquier mujer que esté o sospeche estar embarazada debe consultar con el ginecólogo antes de hacer cualquier tipo de ejercicio, incluso las mujeres más entrenadas.

Ciclo indoor en el embarazo

Ya no es tanto si una disciplina o un tipo de ejercicio es seguro o no, o qué medidas se pueden tomar para adaptarlo a la mujer embarazada, sino el caso especial de cada mujer.

La buena noticia es que el ciclo indoor no es solo seguro durante el embarazo, sino que es un ejercicio ideal, siempre y cuando se realicen una serie de adaptaciones y se tomen precauciones.

La ventaja del ciclo indoor en el embarazo es que este ejercicio no implica un desafío del equilibrio ni produce impacto sobre las articulaciones. No obstante, hay que consultarlo con el ginecólogo.

El ciclo indoor es seguro para mujeres embarazadas

En principio, las precauciones que deben tomar las mujeres embarazadas para practicar ciclo indoor son las siguientes:

  • Informar al instructor para que este tenga en cuenta la situación e indique modificaciones o adaptaciones al efecto.
  • Mantenerse fresca y bien hidratada, bebiendo mucha agua (cuidado con las bebidas deportivas), usando ropa cómoda y transpirable.
  • Modificar la configuración de su bicicleta, ajustando la posición de la silla y levantando el manillar para mantenerse cómoda, a medida que el vientre aumenta de tamaño. Es aconsejable sentarse más erguido en lugar de inclinarse hacia delante, para aliviar la tensión en la parte inferior de la espalda.
  • Entrenar de manera moderada, sin acelerar demasiado y sin forzar la resistencia. Para asegurarse de que se mantiene una intensidad moderada es aconsejable usar un pulsómetro.
  • Pedalear sentada. Tal vez en los primeros meses de embarazo no sea un problema pedalear de pie. Pero a medida que avance la gestación, el ciclo indoor en el embarazo puede ser más lesivo y costoso si se realiza de pie.
  • Prestar atención a las señales del propio cuerpo. Estar cansada, sentir mareos o náuseas y o sentirse exhausta es suficiente para bajar el ritmo e incluso para parar.
  • Cuidar la salud del suelo pélvico. Es especialmente importante tomar medidas para evitar el dolor perineal, por ejemplo, usando accesorios para el sillín y, si fuera necesario, reduciendo la duración de las sesiones.

El embarazo supone cambios importantes en el cuerpo de la mujer, en su energía y en su estado de ánimo. Y a medida que avanza el embarazo, hay que ir adaptándose a la situación particular de cada una. Y si hay que parar, no pasar nada.

Autor: Eva R.

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ellos confían en nosotros…