Pilates y la enfermedad de Parkinson

A pesar de lo mucho que se está hablando últimamente sobre la enfermedad de Alzheimer, esta no es la enfermedad neurodegenerativa más común. Es la enfermedad de Parkinson la que ocupa ese puesto.

La enfermedad de Parkinson es una enfermedad crónica y progresiva que se produce cuando las células nerviosas que producen dopamina mueren o están dañadas. La dopamina es un mensajero químico que transmite señales desde la sustancia negra a otra parte del cerebro llamada cuerpo estriado, que controla el movimiento coordinado. Cuando estas células mueren, los otros centros de control del movimiento en el cerebro no se regulan. Estas alteraciones causan los síntomas de la enfermedad de Parkinson. Inicialmente, los síntomas físicos son leves, generalmente en un lado del cuerpo, y pueden no requerir tratamiento médico.

Los signos principales de la enfermedad de Parkinson  son:

  • Temblor en reposo de una extremidad
  • Lentitud de movimiento (bradicinesia)
  • Rigidez (aumento de la resistencia al movimiento pasivo) de las extremidades o el tronco
  • Equilibrio y coordinación pobres (inestabilidad postural)

Otros síntomas de la enfermedad de Parkinson pueden ser escribir letra pequeña y apretada, expresión facial rígida, caminar arrastrando los pies, dificultades en el habla y para tragar y depresión.

Pilates y la enfermedad de Parkinson

Pilates y la enfermedad de Parkinson

Los tratamientos actuales para la enfermedad de Parkinson solo pueden ralentizar la progresión de los síntomas. Por eso, mantenerse físicamente activo es esencial. Dada la conexión “mente-cuerpo” que rige los síntomas de la enfermedad de Parkinson, el método Pilates puede ofrecer el entorno óptimo para mantener el potencial de movimiento neuromuscular.

Esta frase que Joseph Pilates comparte en Return to Life lo dice todo: “Para lograr los más altos logros dentro del alcance de nuestras capacidades en todos los caminos de la igualdad, debemos esforzarnos constantemente por adquirir cuerpos fuertes y saludables y desarrollar nuestras mentes hasta el límite de nuestra capacidad”.

Método Pilates y la enfermedad de Parkinson

Beneficios del método Pilates para los enfermos de Parkinson

En general, entre los beneficios físicos que el método Pilates puede aportar a las personas con enfermedad de Parkinson destacan:

  • Mejora el equilibrio
  • Mejora la coordinación
  • Aumenta la fuerza muscular
  • Aumenta el rango de movimiento
  • Mejora y corrige la postura
  • Favorece el desarrollo muscular equilibrado, la respiración, la control central y la elongación axial
  • Disminuye la rigidez muscular
  • Favorece la autoconciencia corporal y autoconfianza

Es importante tener en cuenta que una persona con enfermedad de Parkinson necesita una clase de Pilates adaptada a sus necesidades concretas, que variarán en función de lo avanzada que esté la enfermedad. En este sentido, es fundamental que el monitor de Pilates ofrecezca la posibilidad de conseguir movimientos exitosos, de modo que no solo se incida en sus capacidades físicas, sino que se le puede ayudar a restaurar y mantener la confianza en sí mismo.

Autor: Eva María Rodríguez

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