En la industria del fitness, la marca lo es todo: apuesta por tu marca personal

En la industria del fitness las marcas están creciendo como la espuma desde hace unos años. La gente acude a los centro deportivos buscando tal y cual actividad, y la mayor parte de las veces lo hace preguntando por una marca en concreto.

Es el caso de la tan renombrada Zumba, el Spinning, el CrossFit, o cualquiera de las marcas asociadas a Less Mills, como BodyPump o BodyBalance, entre otras.

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El valor de la marca

La importancia de la marca adquiere tanto valor que algunas tienen incluso sus propios productos de merchandising o su propia marca de ropa deportiva, que la gente luce con el mismo orgullo que si llevara cualquier marca de ropa o calzado, y por la que paga precios muy similares en algunos casos.

Junto a estas marcas van apareciendo diversas modalidades de entrenamiento. Algunas van tomando nombre, como el ciclo indoor, GAP o el TBC. También van tomando forma otras actividades, cuya denominación es elegida por centro o el instructor, como mayor o menor acierto, para convertirlas en vendibles.

Porque, para que nos vamos a engañar, si el nombre de la actividad suena bien y te acerca a lo que vas a trabajar. Muchos incluso se animan a registrar sus propias marcas, aunque al final termines usando otra más conocida para decir que en esa clase se hace lo mismo o parecido.

Junto a estas actividades están otras actividades como el Yoga y el Pilates, entre otras que, sin ser una marca, hablan por sí mismas.

¿Cuál es tu marca?

La utilización de marcas para impartir actividades implica la compra de una licencia. En algunos casos son los gimnasio o centro deportivos los que pagan la licencia. En otros casos, son los instructores lo que tienen que pagar por esa licencia. Además, para poder explotar un marca suele ser requisito imprescindible realizar una formación específica. Esta formación no implica que vayas a aprender algo nuevo, sino que lo que pagas básicamente es la información de cómo desarrollar el método.

Apostar por una marca tiene sus ventajas, no cabe duda. Es como tener una franquicia. Es más caro, pero es más fácil abrirse camino entre la competencia. Pero, a la hora de la verdad, como instructor de cualquier modalidad, la marca que más vale es la marca personal, al menos si lo que quieres es hacerte un hueco como profesional.

Tal vez la gente llegue hasta tu clase atraído por el nombre la actividad. Pero eso no implica que no puedas hacer crecer tu marca personal como profesional del fitness. Eso tiene muchas ventajas, de las cuales hablamos a continuación. Pero si no usas una marca comercial, tu marca personal puede llegar tan importante o más que el nombre que le des a tu actividad.

Entrenador deportivo

La marca personal en la industria del fitness

Crear una marca personal no significa que tengas que encontrar un nombre sonoro y rimbombante para tus clases. De hecho, puedes ligar tu marca personal con la actividad o actividades que hagas. Crear tu marca personal significa que tu nombre se convierta en sinónimo de calidad en el campo que desarrolles.

Para ello, tienes que tener claro cuál es tu mensaje, cuál es tu filosofía de trabajo, por qué apuestas. No se trata de presentarte como el mejor instructor de algo, sino como un profesional que apuesta por un modelo concreto, que buscar unos objetivos determinados o que tiene un especial conocimiento de un área o aspecto.

En este punto, ten en cuenta una cosa: instructores buenos que hacen sus clases entretenidas y divertidas hay muchos. Eso es algo importante, no cabe duda. Pero para construir una marca personal fuerte tienes que apuntar más alto. Busca tu público, ese al que crees que puedes ofrecerle un mejor servicio, y estudia qué es lo que necesitan -y lo que quieren-.

Una de las ventajas de centrarte en tu marca personal como especialista en fitness, sea cual sea/n tu/s especialidad/es es que será mucho más fácil conseguir que contraten tus servicios. Además, si te vas haciendo un nombre, podrás cobrar más por tu trabajo.

Otro ventaja de desarrollar tu marca personal es que puedes especializarte, por ejemplo, en un sector de población, en un tipo de entrenamiento o en la consecución de unos determinados objetivos. Todo depende de cuáles sean tus áreas de especialidad, tus objetivos personales e incluso tu propia práctica y capacidad física.

Además, desarrollar tu marca personal te va a abrir las oportunidades laborales mucho más allá de la posibilidad de dar clases. Por ejemplo, si tienes un nombre reconocido, podrás ofrecer otros servicios, como formar parte de la plantilla de profesores en cursos de formación, dar charlas de diferentes tipo, ser instructor en eventos, trabajar como asesor en diferentes áreas, etc.

Eso sí, no olvides que todo esto debe ir respaldado por una sólida formación, no solo académica. Tienes que estar al día, seguir formándote, leer mucho, entrenar y ser coherente.

Autor: Eva R.

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