Cómo elegir la clase colectiva que más te conviene en el gimnasio

Seamos sinceros: es mucho más fácil mantener la disciplina de ejercicio cuando acudes a una clase colectiva (al menos, en una alto porcentaje de casos). Sin embargo, y aprovechando este ataque de sinceridad, gran parte de la culpa del fracaso del entrenamiento (bien porque no se consiguen resultados, o bien porque se deja de ir a clase) se debe a que no se ha sabido elegir la clase colectiva que más nos convenía en el gimnasio.

Y es que una cosa es lo que te gustaría hacer y otra bien distinta lo que puedes o debes hacer. No se trata tanto de tu edad, de tu género, de tu peso o de porcentaje de grasa o masa corporal. Algunos de estos aspectos influyen, no cabe duda. Sin embargo, lo más importante que hay que tener en cuenta para elegir la clase colectiva es: por una parte, la forma física y, por otra, la salud.

Elegir la clase colectiva en el gimnasio

Consejos para elegir la clase colectiva más adecuada

Para empezar, es fundamental establecer el objetivo que se quiere conseguir y adecuarlo a la realidad personal. Por ejemplo, si quieres adelgazar, tienes que tener claro tu peso saludable (también el porcentaje de grasa corporal). Ten en cuenta que, sea cual sea tu objetivo, no puedes obviar cuestiones como tu edad, tu estado de salud, tu historial médico o tu disponibilidad y compromiso. En cualquier caso, hay disciplinas que te ayudarán más que otras o que te permitirán alcanzar antes tu objetivo.

En este sentido, es muy importante que hables con el entrenador personal o algún experto que te pueda asesorar, no solo a la hora de elegir la disciplina mejor para alcanzar tu objetivo, sino también para establecer ese objetivo realista.

Otra cuestión que tienes que tener en cuenta es tu estado de salud y tu forma física. Si tienes problemas articulares, problemas de flexibilidad, problemas de corazón, baja capacidad cardiovascular, poca fuerza muscular o baja coordinación, por nombrar algunas cuestiones limitantes, habrá clases a las que no puedas asistir o de las que tengas que buscar clases modificadas o de iniciación.

Clase colectiva de TRX (entrenamiento en suspensión)

No podemos olvidarnos de una cuestión fundamental para elegir la clase colectiva que más te conviene: el horario. Según sea tu ritmo diario, el horario de la clase debe permitirte seguir con tu rutina de alimentación y sueño. Hay que considerar cuestiones como la digestión o la hora de acostarte para que el ejercicio no interrumpa tu ritmo.

Ten en cuenta que si practicas una disciplina más exigente de lo que tu cuerpo puede resistir, en el mejor de los casos, lo dejarás y, en el peor, te lesionarás. Y si el entrenamiento desajusta tu ritmo diario es fácil que los beneficios del entrenamiento se disipen con el agravamiento o aparición de otros problemas.

Autor: Eva R.

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ellos confían en nosotros…