Dinámica de las fuentes energéticas durante el entrenamiento de ciclo indoor

Durante la práctica del ciclo indoor o cualquier ejercicio físico se utilizan diferentes sustratos energéticos, principalmente los hidratos de carbono y las grasas para que el músculo esquelético puede activarse. En algunas ocasiones también se pueden utilizar las proteínas como sustrato energético.

Sin embargo, tanto los hidratos de carbono como las grasas y las proteínas no pueden ser utilizados como energía de manera directa, sino que es necesario que se descompongan para que las células musculares las puedan transformar en energía mecánica.

Fuentes energéticas en el ciclo indoor

Los factores que determinan la interacción de las diferentes fuentes energéticas durante el ejercicio son, principalmente:

  • la intensidad y duración del ejercicio.
  • la condición física del individuo.
  • el estado nutricional del individuo.

Consumo de hidratos de carbono en ciclo indoor

Los hidratos de carbono son el combustible más importante durante el ejercicio aeróbico de alta intensidad como el ciclo indoor, en comparación con las grasas y las proteínas. Esto se debe a que los hidratos de carbono proporcionan energía más rápidamente mediante los procesos oxidativos.

Durante una sesión de ciclo indoor el hígado aumenta la liberación de glucosa a los músculos activos a medida que se incrementa la intensidad del ejercicio. A su vez, es el glucógeno muscular el que aporta la principal fuente energética a partir de los hidratos de carbono durante las fases iniciales de la sesión de ciclo indoor, según aumenta la intensidad.

Más adelante, los depósitos de glucógeno muscular van disminuyendo progresivamente, según aumente la duración del ejercicio, de modo que la tasa de utilización del glucógeno más elevada se produce durante los primeros 15 a 20 minutos de ejercicio.

Es muy difícil que durante la práctica del ciclo indoor se agoten los depósitos de glucógeno muscular. Para que esto ocurriera, la actividad debería continuar aproximadamente durante 2 horas con una intensidad del 85% del consumo máximo de oxígeno.

En las sesiones de ciclo indoor de intensidad moderada, los hidratos de carbono son también la fuente principal de energía. Tras 20 minutos de entrenamiento a intensidad moderada la energía aportada por la glucosa constituye entre el 40 y el 50%. El resto se obtiene a través del metabolismo de las grasas.

En las de intensidad alta, los hidratos de carbono siguen siendo una fuente energética importante, sobre todo al principio de la sesión. Además, durante las fases más intensas, puede utilizarse glucógeno muscular en condiciones anaeróbicas cuando el organismo no ha sido capaz de adaptar el oxígeno a los niveles necesarios

Consumo de grasas durante en ciclo indoor

Durante las sesiones de ciclo indoor de baja intensidad el flujo sanguíneo del tejido adiposo aumenta. Esto permite que se incremente la movilización de los ácidos grasos libres y así estos pueden ser utilizados por el músculo. En las sesiones de ciclo indoor de alta intensidad esto no se produce.

En las sesiones de ciclo indoor de intensidad moderada, los triglicéridos y los hidratos de carbono aportan más o menos la misma energía. A partir de una hora, y a medida que se prolongue el entrenamiento, se siguen utilizando más ácidos grasos conforme los depósitos de glucógeno se van vaciando.

Teniendo esto en cuenta hay que considerar que las personas que practican ciclo indoor para perder peso y quemar grasa deberían entrenar a intensidad moderada. Cuando el consumo máximo oxígeno no supera el 65%, las grasas constituyen la principal fuente energética.

Fuente: Muyor Rodríguez, J.M. (2010): Ciclismo indoor. Desde una perspectiva saludable. Barcelona: INDE

Autor: Eva María Rodríguez

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