Clases dirigidas: nuevos tiempos, nuevas disciplinas

Desde hace unos años se han puesto de moda nuevas disciplinas en el campo del fitness. Y para estar a la moda, hay que pagar por cursos y/o licencias para poder impartir esas disciplinas tan a la última. O no.

La verdad es que esas nuevas disciplinas aportan variedad y diversión, pero no son más que una forma de marketing. En realidad, cualquiera puede crear su propia modalidad o darle un nombre nuevo a algo que ya se está haciendo. Como monitor de fitness, la marca eres tú mismo, y da lo mismo cómo llames a lo que hagas, mientras lo hagas bien y enganches a tus clientes.

Clases dirigidas de fitness

Algunos ejemplos de marcas comerciales de clases dirigidas que pueden impartirse con nombres genéricos o sobre los que se han creado otras marcas con estilos muy similares son Zumba o Spinning. La primera puedes encontrarla con el nombre genérico de Dance Fitness, entre otros nombres similares, además de algunas otras marcas registradas. La segunda puedes encontrarla con el nombre genérico de Ciclo Indoor, aunque también hay otras marcas registradas.

Pero esto no queda aquí. También puedes encontrar disciplinas, con marca registrada o no, que incluyen trabajos que relacionas con las disciplinas anteriores, pero que no son lo mismo. Estas mezclas, inspiraciones o variaciones afectan también a disciplinas tan clásicas como el yoga o más modernas, como el pilates.

Y eso sin olvidar las disciplinas “de toda la vida” que han arrasado en los gimnasios, ni las nuevas modalidades de tonificación con implementos, ni de otras muchas influencias que vemos en las clases dirigidas, como las artes marciales, el boxeo o el ballet, por poner algunos ejemplos.

Clases dirigidas y tu propia disciplina

Y así van naciendo disciplinas, combinando algunas de moda, variando otras, buscando nuevas influencias… Entonces, ¿por qué no puede cualquiera impartir una clase dirigida en su gimnasio de su propia creación? En realidad, no es tan complicado. Basta con ceñirse a unas pautas básicas para organizar la disciplina y respetar la forma correcta de hacer los movimientos, así como establecer unas bases sólidas que justifiquen esa disciplina y sus beneficios y contraindicaciones.

Básicamente, puedes plantear varios tipos de disciplinas. Por ejemplo:

  • Clases de tonificación, en las que la música sirve para mantener el ritmo, con uso de implementos o no
  • Dinámica de tipo aeróbico, basadas en la coreografía y/o el ritmo, con o sin implementos
  • Clases de “core toning”, para fortalecer la zona del core (abdominales y músculos relacionados), con o sin implementos
  • Clases “cuerpo-mente”, enfocadas también al trabajo mental

La utilización de recursos del yoga o del pilates es muy habitual en la creación de nuevas disciplinas relacionadas con los dos últimos puntos planteados.

Autor: Eva R.

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