Bailar en el gimnasio está de moda, pero no es oro todo lo que reluce

Cada vez son más los gimnasios que, entre su oferta de actividades colectivas, tiene una o varias propuestas relacionadas con el baile. Personas de todas las edades reclaman este tipo de actividades. No cabe duda que muchas de ellas se enganchan a la actividad física gracias a este tipo de ofertas para bailar en el gimnasio, bautizadas con un sinfín de nombres.

Bailar tiene enormes beneficios para las personas, tanto en lo físico como en lo psicológico. Además de ser un excelente ejercicio cardiovascular, favorece la coordinación y aumenta la autoestima, entre otros. Sin embargo, es necesario ser conscientes de qué tipo de entrenamiento estamos haciendo y si es adecuado para nuestro estado de salud y de forma física.

bailar en el gimnasio zumba

Por lo general, aunque no necesariamente, cualquier actividad dirigida en un gimnasio que implique bailar conlleva ejercicios de alto impacto, movimientos rápidos y gestos de todo tipo que van mucho más allá de elevar piernas y brazos. Cualquier persona que participe en este tipo de actividad debe ser consciente de su estado de salud y de si realmente va a poder realizar este tipo de movimientos.

Es cierto que, al principio, si no se ha participado antes en una clase similar, tipo aeróbic, puede resultar un poco complicado seguir las clases. Pero, si tras unas pocas sesiones, una persona no puede adaptarse bien, debería plantearse lo que está haciendo. En este tipo de actividades, hacer los movimientos a medias puede resultar problemático. De hecho, muchas personas se preocupan más de intentar imitar los movimientos del instructor que de hacerlos con una técnica adecuada.

Recomendaciones si quieres apuntarte a bailar en el gimnasio

Por muy divertido que sea bailar, no podemos olvidar que ir al gimnasio o hacer ejercicio debe responder a unas expectativas mucho más amplias que la búsqueda de entretenimiento. Por eso, si quieres ir al gimnasio a ponerte en forma bailando o, simplemente, a bailar porque te gusta, aquí van algunos consejos para que aproveches la actividad y que no sea contraproducente:

  1. Busca una actividad adecuada a tu nivel de condición física. Las actividades de baile en el gimnasio, sea la que sea, requieren un nivel de acondicionamiento cardiovascular importante, pero hay algunas modalidades menos exigentes.
  2. Asegúrate de que tienes una condición de salud adecuada, especialmente si tienes problemas de espalda o en las rodillas o si sufres mareos con frecuencia. Consulta a tu médico. Tú eres responsable de lo que decides hacer.
  3. Busca una clase adecuada a tu nivel de conocimiento. Si no has bailado nunca deberías asegurarte de que vas a una clase de nivel inicial o, al menos, de que el profesor es capaz de dar instrucciones precisas y concretas para los principiantes.
  4. A lo hora de bailar hay muchos factores que entran en juego. Además de las condición física y la coordinación, es fundamental estar muy atento. La memoria y la capacidad de observación son fundamentales. Viste con ropa cómoda y ligera, lleva agua y asegúrate de estar bien centrado/a. Si pasas demasiado calor y no bebes agua estarás incómodo/a, aumentará la sensación de agobio y fatiga te costará mucho más seguir la clase. Esto puede provocar un despiste que te puede salir caro.

Bailar es un ejercicio excelente, pero hay que hacerlo con cabeza. No lo olvides.

Autor: Eva R.

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