Responsabilidades del TCP durante el vuelo o fase de crucero

El vuelo o fase de crucero, es la fase que ocurre cuando el avión se nivela después de ascender a una altitud establecida y antes de que empiece a descender. El vuelo o fase de crucero generalmente consume la mayoría de un vuelo, y puede incluir cambios en el rumbo (dirección del vuelo) a una velocidad y altitud constante.

Además de servir y atender a los pasajeros, durante la fase de crucero los asistentes de vuelo tienen responsabilidades muy concretas y de gran importancia para la seguridad, como veremos a continuación.

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Foto: Free To Use Sounds

Qué hace la tripulación durante el vuelo

Una de las funciones de los auxiliares de vuelo durante la fase de crucero es vigilar la cabina de pasaje y los lavabos. El objetivo es detectar el posible inicio de un fuego a bordo. Para ello no debe dejarse el avión completamente a oscuras.

Además, los TCP realizarán paseos de confort periódicamente (cada 15 minutos durante la noche y en circunstancias específicas) y visitarán los lavabos mínimo cada 30 minutos, antes de iniciar el reparto de comidas y trascurrido un tiempo prudencial después de estas.

Vigilancia y atención

La vigilancia de la cabina implica la comprobación de que se respeta la prohibición de fumar y comprobar que ningún pasajero requiere los servicios de los auxiliares de vuelo.

La inspección de los lavabos se realiza para asegurarse de que no hay indicios de humo (especialmente procedente del depósito de desperdicios), que la temperatura del agua es normal (no sale hirviendo) y que las puertas de los depósitos de desperdicios están cerradas, ya que en caso contrario los extintores automáticos perderían eficacia.

Es importante tener en cuenta que ninguna persona, aparte de los miembros de la tripulación de vuelo asignados al mismo, puede ir en la cabina de vuelo, salvo en casos estrictamente delimitados. Los miembros de la tripulación de la cabina de pasajeros tendrán acceso a la cabina de vuelo cuando así lo exija el cumplimiento de las tareas que tengan asignadas. Sino, solo podrán permanecer en la cabina con autorización del comandante. Además, durante la noche, la tripulación deben comunicarse con la cabina de vuelo cada 30 minutos.

Durante la fase de crucero, los TCP también deben atender las llamas revisando señales o luces indicadoras procedentes del Master Call o ACP. Estas luces están distribuidas de manera estratégica a los largo de la cabina para que los tripulantes puedan verlas en todo momento. La luz ámbar es una llamada procedente de los lavabos. La luz azul es una llamada procedente del asiento de un pasajero. La luz roja es una llamada de los tripulantes.

Otra señal a la que los auxiliares de vuelo deben estar atentos es a la de Fasten Seat Belts, o ‘abróchense los cinturones’. Esta señal tiene varios significados adicionales para los TCP, ya que también indican el cierre de puertas, el desarmado de rampas, turbulencias, despresurización lenta, etc., dependiendo del momento en el que se encienda o apague.

En este punto es importante destacar que siempre que se encienda la señal de ‘abróchense los cinturones’ la tripulación de cabina debe efectuar un recorrido comprobando el cumplimiento estrictos de esta orden.

Servicio a bordo

Durante los vuelos largos, la tripulación realizará también el servicio de a bordo, que suele incluir la anotación del menú deseado por cada pasajero y el reparto de la bandeja con la comida y la bebida. También recoger los restos una vez finalizado el tiempo estimado.

Hay aerolíneas que ya solo ofrecen servicio de comidas en función del tipo de billete contratado. En otros casos, aunque el vuelo sea corto, también se presta servicio a los de Primera clase o Business y se ofrece la compra de comida al resto del pasaje.

Asímismo, en aerolíneas de bajo coste se ofrecen otro tipo de servicios, como productos sin impuestos o sorteos.

Cuando viajan menores de edad solos, la tripulación presta especial atención a estos pasajeros.

Anomalías durante el vuelo

Cualquier situación que pueda afectar a la seguridad del vuelo, incluido la percepción de ruidos u olores extraños, así como los casos de enfermedad o uso de los equipos de emergencia deben ser notificados a la tripulación técnica.

Además, deben notificarse y anotarse en el registro establecido cualquier avería o problema de funcionamiento del equipo eléctrico de la cabina. Y en caso de emergencia deben activar de inmediato los protocolos de seguridad.

Autor: Eva R.

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