¿Por qué los aviones atenúan las luces al despegar y aterrizar?
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¿Por qué los aviones atenúan las luces al despegar y aterrizar?

Cuando viajamos de noche, las luces de los aviones para los pasajeros se atenúan durante el despegue y también en el aterrizaje. ¿Por qué lo hacen? Además, en cuanto el aparato alcanza una altura estable, vuelven a encenderlas.

La razón por la que se hace esto es una cuestión de seguridad. Pero, ¿qué tienen que ver las luces atenuadas con la seguridad en un avión? ¿Es para concentrar toda la energía por si hay algún fallo de potencia? Ni mucho menos.

Las luces se atenúan en un avión durante el despegue y el aterrizaje por la seguridad de los pasajeros, pero no para que estén más tranquilos o más cómodos, sino para que estén habituados a la oscuridad en caso de emergencia.

La seguridad de los pasajeros

Luces atenuadas en el interior de un avión
Foto: Marvin Meyer en Unsplash

En caso de fallo o de accidente, si los pasajeros y los tripulantes están acostumbrados a la oscuridad tendrán más oportunidades de salir y de moverse con eficacia, ya que los ojos necesitan un tiempo para adaptarse a la falta de luz. Es así de simple.

El despegue y el aterrizaje son las dos fases más críticas de vuelo y, por lo tanto, es necesario tener en cuenta todos los detalles para asegurar la supervivencia. Por eso, las luces de la cabina interior se ajustan para que coincidan con el entorno exterior.

Así, en caso de una emergencia, especialmente si las luces interiores fallan, los ojos ya están acostumbrados a la configuración de la luz, por lo que se ganarán unos valiosos segundos adicionales. Las luces se ajustan normalmente al atardecer o al amanecer para que coincidan con el entorno exterior.

En condiciones normales, el ojo humano tarda unos diez minutos en adaptarse a la oscuridad, lo que supone demasiado tiempo en caso de emergencia.

Si las luces de la cabina no fallan durante una emergencia, la luz tenue también hace que sea más fácil identificar los signos de “salida” que se iluminan y hacen que la iluminación de orientación sobre el suelo sea más fácil de seguir. El alumbrado de emergencia brillante es más prominente cuando se atenúa la luz de la cabina, lo que ahorra tiempo para evacuar la aeronave.

Además al atenuar las luces, durante le despegue y el aterrizaje las persianas de las ventanas deben estar levantadas, con independencia de la situación de la luz exterior. Con una cabina oscura, cualquier fuente de luz exterior, especialmente de los incendios u otros peligros exteriores, es más fácil de identificar por la tripulación, de modo que es más fácil tomar decisiones para una evacuación más segura.

Como todo avanza, también las luces del interior de los aviones está en constante evolución. Actualmente ya son muchas las aerolíneas que adecuan el tono de la cabina en función del momento del día.

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