Cuál es el trabajo de un tripulante de cabina

Son diversas las tareas del tripulante de cabina de pasajeros dentro del avión. La más visible puede parecer la atención de los pasajeros, como acomodar a las personas en sus asientos, ayudarles con el equipaje o en cualquier otra necesidad cuando han tomado asiento, incluso el servicio de comidas y bebidas.

Sin embargo, casi todos los deberes de los auxiliares de vuelo están relacionados con la seguridad. Durante el descenso y el aterrizaje, así como durante el despegue, la seguridad es la mayor prioridad de los auxiliares de vuelo. Debemos diferenciar sus funciones entre tres fases, que son antes del despegue, durante el vuelo y en el aterrizaje.

Comprobaciones antes del despegue

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Foto: Gary Lopater

Entre las labores de los TCP está comprobar diferentes puntos de la aeronave durante el embarque de pasajeros, en el rodaje, el despegue y el vuelo, así como durante el desembarque.

Durante el embarque de los pasajeros, los TCPs deben vigilar que se cumplen las normas en cuanto a la prohibición de introducir mercancías peligrosas o la prohibición de fumar. Otra de las comprobaciones antes del despegue que deben hacer los TCPs es mirar que no haya equipaje de mano que no está colocado en los compartimentos adecuados a tal fin o debajo de los asientos.

Durante el embarque, los TCPs también deben comprobar que en las salidas de emergencia se sientan personas capaces de agilizar la evacuación en caso de emergencia. También deben comprobar que hay un solo pasajero por asiento, dos en el caso de que uno de ellos sea un bebé. En estos casos, los TCPs le dan al adulto las instrucciones de emergencia específicas para su situación y le dan el material de seguridad necesario para el bebé.

Antes del cierre de puertas, el sobrecargo contará a todos los pasajeros. Después informará al comandante del número de pasajeros, desglosando el número de menores no acompañados, de pasajeros con movilidad reducida, el extra-crew (tripulante extra que se incorpora a la tripulación de un vuelo y se pone a total disposición en caso de emergencia, para colaborar en las tareas de evacuación, o para ayudar a los pilotos en lo que sea necesario) y cualquier otro dato relevante en cuanto a los pasajeros.

Tras la comprobación por parte del comandante de que estos datos coinciden con la documentación que tienen, autorizará el cierre de puertas. No obstante, es el sobrecargo quien da la orden al resto de TCPs para llevar a cabo el cierre de puertas y el armado de rampas.

Ya con las puertas cerradas, una vez que el área de evacuación quede libre de pasarelas (fingers), los TCPs preparan las rampas y hacen una comprobación cruzada de las misma (cross-check). Durante el rodaje, los TCPs deben comprobar que la cabina está asegurada. Una vez que el sobrecargo confirme este dato al comandante, este despegará, pero nunca antes.

Responsabilidades durante el vuelo o fase de crucero

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Foto: Free To Use Sounds

El vuelo o fase de crucero, es la fase que ocurre cuando el avión se nivela después de ascender a una altitud establecida y antes de que empiece a descender. El vuelo o fase de crucero generalmente consume la mayoría de un vuelo, y puede incluir cambios en el rumbo (dirección del vuelo) a una velocidad y altitud constante.

Además de servir y atender a los pasajeros, durante la fase de crucero los asistentes de vuelo tienen responsabilidades muy concretas y de gran importancia para la seguridad, como veremos a continuación.

Qué hace la tripulación durante el vuelo

Una de las funciones de los auxiliares de vuelo durante la fase de crucero es vigilar la cabina de pasaje y los lavabos. El objetivo es detectar el posible inicio de un fuego a bordo. Para ello no debe dejarse el avión completamente a oscuras.

Además, los TCP realizarán paseos de confort periódicamente (cada 15 minutos durante la noche y en circunstancias específicas) y visitarán los lavabos mínimo cada 30 minutos, antes de iniciar el reparto de comidas y trascurrido un tiempo prudencial después de estas.

Vigilancia y atención

La vigilancia de la cabina implica la comprobación de que se respeta la prohibición de fumar y comprobar que ningún pasajero requiere los servicios de los auxiliares de vuelo.

La inspección de los lavabos se realiza para asegurarse de que no hay indicios de humo (especialmente procedente del depósito de desperdicios), que la temperatura del agua es normal (no sale hirviendo) y que las puertas de los depósitos de desperdicios están cerradas, ya que en caso contrario los extintores automáticos perderían eficacia.

Es importante tener en cuenta que ninguna persona, aparte de los miembros de la tripulación de vuelo asignados al mismo, puede ir en la cabina de vuelo, salvo en casos estrictamente delimitados. Los miembros de la tripulación de la cabina de pasajeros tendrán acceso a la cabina de vuelo cuando así lo exija el cumplimiento de las tareas que tengan asignadas. Sino, solo podrán permanecer en la cabina con autorización del comandante. Además, durante la noche, la tripulación deben comunicarse con la cabina de vuelo cada 30 minutos.

Durante la fase de crucero, los TCP también deben atender las llamas revisando señales o luces indicadoras procedentes del Master Call o ACP. Estas luces están distribuidas de manera estratégica a los largo de la cabina para que los tripulantes puedan verlas en todo momento. La luz ámbar es una llamada procedente de los lavabos. La luz azul es una llamada procedente del asiento de un pasajero. La luz roja es una llamada de los tripulantes.

Otra señal a la que los auxiliares de vuelo deben estar atentos es a la de Fasten Seat Belts, o ‘abróchense los cinturones’. Esta señal tiene varios significados adicionales para los TCP, ya que también indican el cierre de puertas, el desarmado de rampas, turbulencias, despresurización lenta, etc., dependiendo del momento en el que se encienda o apague.

En este punto es importante destacar que siempre que se encienda la señal de ‘abróchense los cinturones’ la tripulación de cabina debe efectuar un recorrido comprobando el cumplimiento estrictos de esta orden.

Servicio a bordo

Durante los vuelos largos, la tripulación realizará también el servicio de a bordo, que suele incluir la anotación del menú deseado por cada pasajero y el reparto de la bandeja con la comida y la bebida. También recoger los restos una vez finalizado el tiempo estimado.

Hay aerolíneas que ya solo ofrecen servicio de comidas en función del tipo de billete contratado. En otros casos, aunque el vuelo sea corto, también se presta servicio a los de Primera clase o Business y se ofrece la compra de comida al resto del pasaje.

Asímismo, en aerolíneas de bajo coste se ofrecen otro tipo de servicios, como productos sin impuestos o sorteos.

Cuando viajan menores de edad solos, la tripulación presta especial atención a estos pasajeros.

Anomalías durante el vuelo

Cualquier situación que pueda afectar a la seguridad del vuelo, incluido la percepción de ruidos u olores extraños, así como los casos de enfermedad o uso de los equipos de emergencia deben ser notificados a la tripulación técnica.

Además, deben notificarse y anotarse en el registro establecido cualquier avería o problema de funcionamiento del equipo eléctrico de la cabina. Y en caso de emergencia deben activar de inmediato los protocolos de seguridad.

Responsabilidades durante el descenso y el aterrizaje

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Foto: Pascal Meier en Unsplash

El aterrizaje es el momento más peligroso de todo el vuelo. Tras el tramo de vuelo o fase de crucero, aunque los tripulantes de cabina no tienen ninguna función en dicho aterrizaje, ya desde el descenso tienen importantes responsabilidades de cara a los pasajeros.

Responsabilidades en el descenso

Durante un descenso normal se produce el encendido de los letreros que indican que hay que abrocharse los cinturones durante la aproximación para el aterrizaje. Esta es la señal de aviso para que los auxiliares de vuelo inicien la preparación de la cabina para el aterrizaje.

Cuando se encienden las señales que indican que hay que abrocharse los cinturones, la tripulación de cabina de pasajeros debe recordar al pasaje por los altavoces ciertas normas, como no fumar, la obligatoriedad de abrocharse el cinturón de seguridad y de colocar el respaldo del asiento en posición vertical con las bandejas plegadas, así como de alojar adecuadamente el equipaje de mano y no utilizar los dispositivos móviles y ni ordenadores portátiles.

Teniendo esto en cuenta, los auxiliares de vuelo de cada zona procederán a lo siguiente:

  • Realizarán comprobación para asegurarse de que los pasajeros están sentados con el cinturón de seguridad abrochado y con el respaldo bien colocado y la bandeja plegada.
  • Comprobarán que los bebés están bien situados en los brazos del adulto con el que viajan y que este tiene bien abrochado el cinturón canguro.
  • Se ocuparán de asegurar los galleys, que es donde se guarda la comida.
  • Procederán a abrir y asegurar las cortinas de los galleys y de separación entre clases.
  • Comprobarán que los armarios y los portaequipajes están cerrados y cerrarán los que estén abiertos.
  • Realizarán las comprobaciones oportunas para garantizar que las rutas de evacuación están libres de obstáculos.
  • Si el aterrizaje se realiza por la noche, se atenuarán las luces de cabina y se apagarán las luces de lectura.

Cuando todo esté listo, los TCP lo notificarán al sobrecargo, el cual, una vez que los auxiliares estén sentados y con el cinturón abrochado, podrá dar aviso de que la cabina está asegurada.

Responsabilidades durante el aterrizaje

El límite máximo para que el sobrecargo indique que la cabina está asegurada es el momento en que se procede a la extensión del tren de aterrizaje (esto se comunica a través de un aviso por los altavoces). Si algún auxiliar de vuelo no se ha sentado y abrochado ya, debe hacerlo llegado ese momento sin demora. Nadie se puede desabrochar el cinturón hasta que el avión no ha frenado completamente.

Una vez que el avión a aterrizado, se leerá por el altavoz un anuncio que recuerda las normas de no fumar y pidiendo a los pasajeros que no se muevan de sus asientos ni se desabrochen el cinturón hasta que el avión haya parado por completo.

Cuando el avión llega a la zona de aparcamiento asignada, hay que esperar hasta que se apaguen las señales de los cinturones. En ese momento se anuncia el desarme de las rampas y el cross-check de todas las puertas.

Cada auxiliar de vuelo asignado debe cumplir meticulosamente esta orden, desplazando el selector de la posición para desenganchar la barra de sujeción de la rampa, verificando que esta ha quedado desarmada para evitar despliegues no deseados de la misma.

La responsabilidad de apertura de la puerta corresponde al personal del operador, y se siguen los procedimientos establecidos por este.

Cuando la escalera o pasarela estén bien acoplado, el personal de tierra debe informar a la tripulación de cabina de la intención de abrir la puerta.

Por otra parte, antes de permitir que los pasajeros desembarquen, la tripulación de cabina debe comprobar que la posición de las escaleras o pasarelas es correcta. Una vez hecho esto, avisarán a los pasajeros para indicarles por qué puerta deben salir.

Autor: CIM Formación

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