A lo largo de la historia se han registrado numerosos usos terapéuticos de distintas clases de tierra. Sólo en la Edad Media se pierden casi totalmente, para recuperarse de nuevo en los siglos XVIII, momento en el que aparecen numerosos balnearios que utilizan fangos, chocolate y arcillas como base de sus tratamientos.
Los fangos y arcillas son una fuente formidable de energía y salud ya que aportan sales minerales tan necesarias para nuestro organismo. Uno de sus mayores beneficios del masaje con fangos y arcillas es su capacidad de activar la circulación sanguínea, movilizando el agua corporal cuando hay retención de líquidos así como su poder asombroso de absorción, ya que todo elemento tóxico que pueda contener radiaciones negativas es absorbido y expulsado por el barro.
Usado en cosmética se aplica con frecuencia con éxito tanto en el acné, la celulitis, signos de envejecimiento y muchísimas patologías de la piel. Combinándolo con distintos aceites esenciales de hierbas curativas podemos obtener resultados rápidos y extraordinarios para la belleza y salud.
Por su parte el cacao contiene antioxidantes, sales minerales y vitaminas que tonifican, hidratan y nutren tu piel. Además, aumentar la serotonina y con ella el buen humor. Hoy en día, el masaje con chocolate es recomendado por muchos naturistas.
La demanda de estos tratamientos de belleza ha aumentado como consecuencia de su implantación en numerosos centros de belleza
DIRIGIDO A...
El curso de masaje con cacao y arcillas es un programa que no requiere de formación previa en el ámbito del masaje aunque ésta es aconsejable ya que aporta unos valiosos conocimientos al quiromasajistas reportándole una interesante variante a su trabajo habitual.
REQUISITOS DE ACCESO
- Personas mayores de 16 años
- Sin requisitos académicos previos